martes, 22 de noviembre de 2016

La ortiga y sus propiedades medicinales

La Ortiga Mayor (Urtica Dioica) es una planta silvestre que crece de forma espontánea, especialmente en zonas húmedas, pero también podemos cultivar ortiga en nuestro huerto y jardín para aprovechar todos los beneficios y propiedades de la Ortiga.
La Ortiga es una planta rica en Vitaminas A, del grupo B, C, E y minerales como el hierro, calcio, magnesio o zinc. Muy importantes durante el crecimiento, para cuidar la vista, retrasar el envejecimiento, favorecer el funcionamiento del sistema nervioso, muscular e inmunológico, etc.

 Propiedades de la Ortiga:

Tiene gran poder para depurar la sangre
Es diurética, ayudándonos a eliminar desechos de nuestro organismo
Posee propiedades antihistamínicas
Es útil para combatir las infecciones de riñones (nefritis) y del tracto urinario
Mejora las afecciones de la piel
Aumenta la secreción de leche materna
Facilita la eliminación de cálculos renales
Ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre
Nos ayuda a combatir la caspa y la caída del cabello
Mejora los casos de reumatismo y gota
Favorece las funciones del sistema digestivo
Fortalece las uñas y el cabello
Tiene propiedades antibacterianas
Ayuda a combatir la anemia ferropénica
Tonifica los riñones y favorece sus funciones
Favorece la buena circulación de la sangre
Es beneficiosa para eliminar la mucosidad de las vías respiratorias
Alivia las hemorroides
Combate el cansancio físico y mental
Puede ayudarnos como antiinflamatorio
Regula las pieles grasas y el exceso de grasa en el cuero cabelludo
Mejora los síntomas de la prostatitis.

Cómo consumir la Ortiga

La ortiga se puede consumir haciendo una infusión: echa 1 cucharadita de hojas de Ortiga en una taza y añade 200 ml de agua muy caliente (que no llegue a hervir), cubre la taza y deja reposar 5 minutos. Cuela y bebe a pequeños sorbos.
Sus hojas se pueden añadir a ensaladas, batidos verdes, purés, sopas, potajes, rellenos, etc.
Además las hojas se pueden aplicar de forma externa para elaborar cataplasmas con ellas.
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Si te gustan los remedios caseros (elaborar cremas, aceites de plantas medicinales, mascarillas, desodorantes, pasta de dientes, champú, etc.)